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Intervenciones asistidas con animales. Trabajo con personas de la tercera edad con deterioro cognitivo

La terapia o actividad asistida con animales es una forma relativamente novedosa de intentar mejorar la vida de ciertos colectivos con condiciones especiales. En este artículo se habla del trabajo con personas de la tercera edad con deterioro cognitivo.

La terapia

La función principal del perro en estas sesiones es conseguir mayor implicación por parte de estas personas. El perro ayuda a que las ganas de participar aumenten. La mejor terapia es aquélla que no lo parece, el animal consigue eliminar la tensión de una terapia tradicional.

Es aconsejable tener un grupo no muy numeroso (6-10 personas), estable y homogéneo. Estable para poder evaluar la actividad en base a la evolución de los asistentes. Homogéneo, para poder preparar las sesiones de manera que sean adecuadas para el nivel cognitivo de los asistentes. Las sesiones deberán ser preparadas por un profesional sanitario (terapeuta, fisioterapeuta, psicólogo) con la ayuda del educador canino. El educador canino será responsable del trabajo del perro y podrá aportar ideas, pero el grupo humano es responsabilidad del profesional sanitario, siendo este el conocedor de su grupo y los logros o avances que pretende conseguir.

En el grupo al que nos referimos podemos trabajar los siguientes aspectos:

  • Psicomotricidad
  • Trabajo motor
  • Memoria
  • Atención
  • Concentración
  • Habilidades sociales
  • Actividades manipulativas
  • Estimulación sensorial
  • Actividades de la vida diaria
  • Estimulación cognitiva
  • Mejora de la calidad de vida

Tendremos que hacer hincapié en trabajar lo emocional. Si bien podremos encontrar también mejoras notables en otros aspectos,a nivel de sentimientos es dónde podemos ver avances y mejoras ostensibles.

El perro

En lo referente al perro tendremos que saber que tendrá que ser muy sociable. Es importantísimo tener un animal con ganas de estar con gente, con ganas de colaborar. No hace falta que participe constantemente en las actividades, sólo con su presencia, la función que queremos que haga estará conseguida. El perro participará en las sesiones de terapia del grupo estando o con alguna colaboración. Podrá participar colaborando en:

  • Cepillarle
  • Acariciarle
  • Saludarle
  • Enseñarle trucos
  • Que cobre algún objeto
  • Que ladre para alguna actividad determinada
  • Para hablar de cosas de perros
  • Para evocar situaciones de la infancia

Los animales ayudan a asociar los tratamientos a algo divertido, a un momento de esparcimiento, a la sensación de que uno no está trabajando

Tendremos que estar muy atentos a las señales que nos ofrezca, es importante que el perro esté contento y seguro. Ante cualquier señal de estrés deberemos parar y observar que es lo que está pasando. No es aconsejable someter al perro a sesiones largas o a numerosas sesiones. Para el perro también debe ser algo positivo, y de hecho si lo hacemos adecuadamente, será incluso beneficioso, ya que es una forma de tener al perro activo y con contactos sociales. Es importante comprender que las jornadas laborales de 8 horas diarias son cosa de humanos

La actividad asistida con animales es algo novedoso que tiene numerosos beneficios tanto para las personas cómo para los perros.

Deberemos ser respetuosos con estos nuevos cooterapeutas que tanto nos aportan.